"Señor, acá no se puede fumar", dice el mozo y mantiene su postura luego de que alguien se animó a comentar "¿ni Belgrano puede?" Lamentablemente para Pablo Rago, su carácter provisorio de prócer no lo puede ayudar y, resignado, decide continuar con las entrevistas afuera. Sin achicarse ante la gran cantidad de cámaras y periodistas, el actor que encarna a Belgrano se toma tiempo para hablar con cada uno y, cuando se le presenta la oportunidad, hacer un chiste.
- ¿Cómo será el Belgrano que se podrá observar en la pantalla grande?
- Lo que se propuso Sebastián Pivotto como director de la película fue contar exclusivamente la parte humana de Belgrano. Para lo histórico está la historia. Por ejemplo, en el momento de la jura de la bandera fue muy escueto lo que dijo Belgrano y es muy escueto lo que digo yo. Pero lo central es la parte humana.
- ¿Cómo creés que reaccionará la gente ante este Belgrano más humano?
- Yo se la mostré a mi familia y amigos y lo primero que le pasa a la gente es la emoción que se genera con la película. Y después la experiencia de verla con la gente, allá en Rosario, fue algo extraordinario. Me pasé la mitad de la película dando vueltas la cabeza viendo la reacción del público, porque me parecía extraño tanta gente viendo la película ahí, muy quieta, fue genial.
- ¿Qué creés que emociona tanto a los espectadores?
- Creo que es la manera en la filma Pivotto. Hace poco pasaron en televisión "La Leyenda", película que hice con él. Es totalmente distinta, un tipo que corre carreras de autos... Pivotto tiene esa tendencia a dirigir películas que apuntan a los seres humanos. La elección de los actores, la forma de dirigir, de poner la cámara... Me parece que la emoción viene de la mano de Sebastián, de eso no tengo dudas.
- En la conferencia hablaste de la escena que más te emocionó, ¿cuál fue la que más te costó realizar?
- Diría que la escena de la batalla, porque las armas, tal cual como ocurría en la época, no funcionaban siempre, entonces nos disparábamos y al del frente no le funcionaba el arma entonces el que estaba delante mío no se podía morir y así. Pero ahí también la mano de Pivotto, que es un gran líder, carismático y encantador, hizo que no sea tan complicado. Fue todo muy esforzado, sobre todo para mí que estuve todo el tiempo. Y me acuerdo de ese día como el más duro, por estar a la altura y todo eso, pero lo disfruté tanto que no me importó.
- Entre tus proyectos a futuro está conducir TVR, ¿cómo pasó eso?
- Sí, es algo que deseo hace mucho tiempo y finalmente se dio. Pero sólo con TVR ¿no? Siempre me gustó el programa, estoy en el momento ideal para hacerlo y le voy a dedicar toda mi energía.
- ¿Otros proyectos?
- Ya puse la voz para una película animada de Juan José Campanella. Hago de un metegol que cobra vida y anda por ahí, muy divertido. Además estoy buscando una obra de teatro, pero tranquilo.